Hacer silencio para volver a escuchar
Reflexiones entre Thich Nhat Hanh y Momo
Últimamente me he encontrado habitando dos mundos —en forma de libros—que parecen distintos, pero que susurran la misma verdad: el mundo de la quietud de Thich Nhat Hanh y el mundo del tiempo recobrado de Momo. Hoy quiero compartirte por qué el silencio no es ausencia, sino la forma más pura de estar presente.
El Silencio como forma de contacto
A veces pensamos que para hacer silencio hay que aislarse. Pero leyendo a Thich Nhat Hanh, en su libro ‘Silencio’ reafirmo que el silencio es, en realidad, una forma profunda y verdadera de contacto.
Implica estar presente, con todo lo que somos, frente a lo que está. Para hacer silencio no hace falta estar solos; al contrario, implica involucrarse tanto con uno mismo que sea posible involucrarse profundamente con los demás. Cuando logramos eso, cualquier actividad se vuelve presencia: lavar los trastes, caminar o simplemente mirar por la ventana.
El buen Thich Nhat Hanh propone diferentes frases para acompañar la inhalación y la exhalación como una manera clara y práctica de estar presentes. En este sentido, luego de leer el libro llegaron a mí un par de frases que aquí te comparto como una práctica de respiración para ti:
Cuando inhalo, me doy cuenta que estoy vivo y confío.
Cuando exhalo, aprecio la vida a mi alrededor y espero.
El tiempo reside en el corazón
Mientras el silencio me enseñaba a estar, leer Momo, de Michael Ende, me recordó que la vida es tiempo, y el tiempo reside en el corazón. Hay una frase en el relato que me dejó impactado, porque está llena de verdad y nos ayuda a recordar, como bien menciona Viktor Frankl, que entre todo estímulo y respuesta hay una espacio.
“Una acción. Inspira. Contempla. Siguiente acción”.
En mi práctica como terapeuta, veo cómo la prisa (esos “hombres grises” modernos) nos quita la espontaneidad y la imaginación. Ambas son dos caras de una misma moneda que nos permiten explorar nuestra existencia: una nos conecta con nuestros deseos y los otros; la otra nos inspira a crear y a arriesgar.
Conexión e inspiración
Hacer silencio es recuperar el tiempo. Y recuperar el tiempo es volver a contactar con nuestra espontaneidad. Te invito esta semana a que, en una actividad cotidiana —la que sea—, simplemente te detengas a inhalar y reconocer la vida —y el silencio—que hay en ti.

